Translations:Confessing Sins and Repenting/12/es
Podemos pecar contra nosotros mismos, contra otros y contra Dios. Cada vez que pecamos contra nosotros o contra otros, estamos incumpliendo las reglas sobre cómo debemos comportarnos con la gente. Por tanto, nuestro pecado es contra Dios. Las consecuencias del pecado pueden ser más serias o menos, en función de a quién ha afectado: ¿He pecado solo en mi pensamiento? ¿Han sufrido otros con las consecuencias de mis acciones? ¿He incitado a otros a pecar de forma activa?